19 oct 2011

Aquí estoy yo...

Mi primera entrada… ¿Qué puedo decir?
Soy un mar de dudas, un caos mental constante, una mente débil, pero con fuerzas para inventarme una falsa sonrisa día tras día, mentira, casi siempre estoy llorando, aunque intente hacerlo a solas.
Me cuesta horrores expresarme oralmente, hablar con los demás y, sobretodo, decir lo que pienso, opinar, expresar mis sentimientos, lo que vulgarmente se diría “mojarse” no es lo mío.
Eso me hace dejarme llevar más de una vez por los nervios, sin explicación, sin motivos.
Me invaden las ganas de gritar constantemente, pero el silencio es mi compañía. Escribir me relaja, me llena y me hace deshacerme de esa ideas que chocan unas con otras en mi cabeza haciendo que a veces me sienta  a punto de estallar, pero no, muy rara vez lo hago.
Así soy yo, inconstante, insegura, inquieta, y una serie de “in” que me dejan “Out” de la realidad…
Ante un papel sí que puedo ser yo misma, lanzarme al vacío intelectual que provocan mis desvaríos sin preguntas, sin miedo, sin planear que tengo que decir, sin cortarme por vergüenza, sin callar mi frustración por mi forma de actuar o hacer las cosas, porque eso sí, soy bastante exigente y autocritica, tampoco soporto que los demás me digan que hacer o me aconsejen y en cambio, no se vivir sin que alguien me “guie”, no soy capaz de valorarme positivamente, así que necesito que alguien esté ahí aprobando cada uno de mis pasos..
Cada palabra que dejo aquí me hace quedar un poco más libre...sentirme un poco más ligera, pero no consigo despegar y me frustra la idea de no poder “volar”.

Siempre me he sentido diferente aunque no sepa explicar el porqué;  algo indescriptible envuelve mi ser. No,  no desvarío tanto como para no creerme humana, de esta especie sí que soy, pero no se…no soy capaz de describirme, pero si se que quizás vine a este mundo para hacer algo, algo que no me atrevo a hacer.
Y es que tengo que  reconocer que soy bastante cobarde, me cuesta mucho hacer algo que se salga fuera de la rutina, me gusta que todo esté planeado, que todo tenga normas y lógica, la espontaneidad, la impulsividad, al igual que la creatividad y la iniciativa de uno mismo para hacer cosas, me abruma aunque la envidio profundamente. Sin embargo, hay veces que actúo o hablo sin pensar, sin valorar las consecuencias de mis actos o mis dichos, y es que, si hay algún velo que me envuelva, es el de la contradicción pura.
Creo que me estoy liando demasiado puesto que, como ya he dicho, no me gusta nada describirme. Quería hacer una introducción pero esto es lo que me ha salido, así que
hasta la próxima entrada…